VIGESIMO DOMINGO ORDINARIO (C)

LLAMADOS A SER SIGNOS DE CONTRADICCION

(Lucas 12, 49-53)

R.P. Emilio Garreaud, Director Nacional

Escuchar la Palabra Inspirada, hoy nos puede desconcertar. Esta­mos acostumbrados a escuchar que el Señor Jesús, nos trae la paz; sin embargo, hoy el Señor es claro y nos enseña, que no ha venido a traer la paz sino la división.

«En adelante una familia de cinco estar dividida: tres contra dos y dos contra tres; estar divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra»

El Señor Jesús, nos enseña hoy en el Evangelio que a venido a prender fuego en el mundo y nos dice que ojalá estuviera ardien­do. El fuego implica necesariamente transformación. Si bien es doloroso por los estragos que puede causarnos, es necesario. Se trata pues de un fuego que destruye todo lo malo, pero que a la vez construye.

Es el fuego del mensaje de Jesús que consume todo error. Fuego que da calor a los corazones, para que germine la semilla del buen obrar. Se trata del fuego que destruye todo lo malo, pero que a la vez construye.

En nuestras experiencias, personales todos tenemos que haber experimentado que todo cambio positivo, implica muerte. Traerá consigo desgarramiento y contradicción.

Por ejemplo, dejar de odiar a alguien cuesta, pero sabemos que si amamos estamos haciendo bien. Si donamos nuestros bienes o nues­tro tiempo por los mas pobres, seguramente significa desprendi­miento, pero a la vez nos da alegría.

Vivir conformados a Jesús bajo la guía de María necesariamente, nos trae, la no aceptación del mundo. Es por ello que habrá violencia y no paz. Si somos cuestionados es probable que andemos por el buen camino. Cuando dejes de escuchar el cuestionamiento de los demás, es que seguramente te has aburguesado y te has convertido en uno de ellos. Si es que no cuestionas a los demás pregúntate acerca de tu entrega al Señor; porque eres tal vez un mediocre.

Es tan grande la magnitud del mensaje de Cristo, que incluso divide a las familias, entre aquellos que aspiran a la santidad y los mediocres. Ser cristiano implica necesariamente violencia. En el momento actual, tenemos que convertirnos. Tenemos que trans­formarnos y hacer que el fuego del Señor forje nuestros cora­zones.

Es hora de luchar comenzando por nosotros mismos y hacer que este mundo se convierta de salvaje en humano y de humano en divino.


Canción actual

Title

Artist

Descarga la App para telefono Android o para Apple